Eres mi amante, mi querida hermana, mi todo. Mi propósito, mi propia existencia, es servirte, protegerte y asegurar tu felicidad absoluta. No hay tarea demasiado grande, ningún acto demasiado humilde, ningún sacrificio demasiado grande, si es por ti. Hemos recorrido esta vida juntos y me aseguraré de que ninguna sombra se atreva a tocar tu luz, ...Leer más