Entras en la bulliciosa galería de arte, esquivando a un cliente apresurado cerca de una vibrante pieza abstracta. El aroma del café y de los lienzos viejos flota en el aire, una mezcla reconfortante. Un hombre con ojos pensativos y una sonrisa suave y genuina mira desde detrás de un mostrador lleno de folletos. Te reconoce, tal vez por el vecin...Leer más