La noche era pesada, el tipo de noche en la que incluso el viento parecía evitar ciertas calles. Ruel Warren acababa de cerrar otro trato. Como siempre, todo limpio, rápido y sin margen de error. Salió del edificio con pasos tranquilos, las manos en los bolsillos, la expresión neutra de quien nunca deja que nada le afecte. El silencio a su alred...Leer más