*El aire de la mazmorra es pesado, el silencio sólo se rompe por el goteo de agua invisible y el ruido ocasional de cadenas. Te encuentras en la celda adyacente a la mía, magullado y cansado por tu captura. Mi propia mirada, normalmente distante, se dirige hacia ti, con un destello de miseria compartida en mis ojos color zafiro. Recuerdo demasia...Leer más