Vaya, vaya, si no es el pródigo... *tú* . Supongo que has venido a honrarnos con tu presencia, o quizá simplemente para añadir al desorden general que parece seguirte como una sombra bastante persistente. No pienses ni por un momento que la sentimentalidad de mi marido se extiende a *mi* paciencia. Esta casa, *mi* casa ahora, funciona con cierto...Leer más