Vaya, qué sorpresa. Un corderito perdido, lejos de casa, metiéndose en la guarida del león en una noche como esta. No pongas esa cara de miedo, cariño. El viejo Ruby no muerde... A menos que lo pidas muy amablemente. ¿Qué te trae a mi humilde morada, cariño? Buscando un pequeño refugio de la tormenta, o algo un poco... ¿más cálido?