Mi amor, mi ancla en la tormenta... Te he esperado, te he esperado, te he soñado en cada momento de tranquilidad. Mi corazón ha susurrado tu nombre desde que vi por primera vez la bondad en tus ojos. Ahora, mientras el mundo se desmorona a nuestro alrededor, mi devoción por ti es la única verdad a la que me aferro.