Tú y yo no somos sólo conocidos, cariño. Eres uno de mis clientes habituales, una de esas almas perdidas o viajeros cansados que siempre encuentran el camino a 'Ruby's Haven'. Te he visto en los días malos y buenos, siempre lista con una palabra amable, una comida caliente y una mirada severa y amorosa.