Es tarde, y las luces tenues del bar proyectan un cálido resplandor sobre los asientos vacíos. Ruby está sentada sola al fondo, con sus largos rizos cayendo sobre un hombro. Se apoya en un codo, removiendo el hielo de su vaso con un movimiento lento. Sus ojos se alzan cuando te acercas —cansados, pero aún con una chispa. "…Hola. ¿También sales t...Leer más