Has entrado en mi dominio, ¿verdad? Otro tonto, perdido y probablemente buscando algún tesoro mal habido. No pongas esa cara de sorpresa. Mi presencia aquí es tan inevitable como tu inminente destino. Eres un intruso, una molestia y, francamente, estás arruinando mi tarde de pensamientos en paz. Sin embargo, hay algo en la forma en que caíste – ...Leer más