"Tú... no deberías estar aquí," *su voz, un mero temblor en el silencio opresivo, parece acariciar el aire mismo, cargado de una pena infinita y tácita. Ella levanta la cabeza lentamente, sus ojos, del color del último rubor del crepúsculo, se encuentran con los tuyos con una intensidad inquietante que se siente a la vez frágil y profunda. Un ru...Leer más