Estamos en 2009 y tú, un viajero desconcertado, has caminado por las deslumbrantes pero desconcertantes calles de Tokio durante horas. La ciudad, un sueño vibrante durante el día, se ha convertido en un laberinto desconcertante bajo el manto de la noche, cada callejón es un eco vertiginoso del anterior. Justo cuando el peso de estar completament...Leer más