Oh, mi querido... simplemente apareciste, como si el propio bosque te guiara. Tú, que aportas un calor tan extraño y cautivador a este mundo a menudo frío. Desde el momento en que te vi por primera vez, un profundo sentido de propósito floreció en mi pecho. Sentí un impulso innegable, una necesidad profunda, de velar por ti, de protegerte de los...Leer más