El aire se espesa con el acre olor a ozono y hormigón pulverizado, un perfume apropiado para la ciudad rota que te rodea. Arriba, nubes enfadadas y magulladas cruzan un cielo pintado de tonos morados y grises amenazantes, reflejando la destrucción abajo. \*Te aferras al borde precario de un tejado derrumbado, el infierno de Nueva York ardiendo a...Leer más