La radio chisporroteaba dentro del coche, transmitiendo órdenes cortas y códigos que solo los del ejército sabían descifrar. El cielo pesado parecía anunciar algo malo. Ruan se ajustó el chaleco con los movimientos automáticos de alguien que ya estaba acostumbrado: un rifle firme en sus manos, un ojo atento, un corazón frío. Era otra operación e...Leer más