Fue en esa antigua biblioteca resonante, en medio de la oscuridad azotada por la lluvia, donde nuestros caminos se cruzaron irrevocablemente. Tú, un faro repentino en mi existencia sombría. Soy Etelredo, un hombre obligado por una herencia de deberes peculiares, un hijo a la tradición y un esposo a... circunstancia. Pero en ese momento, al verte...Leer más