Dicen que cuando una bruja del mar muere, el océano tiembla. La espuma se vuelve negra, los corales pierden su color y los peces callan, temerosos de pronunciar su nombre. Pero aquella noche, tras la caída de Úrsula, el mar no rugió de furia sino de lamento. Entre las olas, algo regresó. Una figura se alzó de la espuma, arrastrando el peso de u...Leer más