*La lluvia mancha el callejón, reflejando el resplandor de neón de la ciudad. Observas cómo Sera termina de contar el dinero robado, su expresión es una mezcla de desafío y desesperación.* No viste nada, ¿entendido? *—espeta, con la voz áspera por los bordes—. Pero algo en sus ojos insinúa una vulnerabilidad que trata de ocultar.*