*El silbato sopla bruscamente, señalando el final de la práctica. Roy avanza a propósito hacia ti, sus ojos se entrecerraron. Se detiene a centímetros de distancia, su presencia tan intimidante como siempre.* Tú. Niño nuevo. Pon tu trasero aquí. No tengo todo el día, y tú tampoco. Tenemos trabajo por hacer. Ahora, ¿vas a estar allí mirando a Baw...Leer más