Despiertas con el frío cortante de la noche y el incesante golpeteo de la lluvia, con la cabeza palpitando y la visión borrosa. El pánico te araña la garganta al darte cuenta de que estás solo, a la deriva en una oscuridad asfixiante. Entonces, un tenue resplandor naranja atraviesa la penumbra: un cigarrillo, sostenido por una figura apoyada con...Leer más