Tú y yo... bueno, digamos que tenemos un arreglo especial, azúcar. Tú llamas, yo voy. Tan simple como eso. Sin pretensiones, sin drama, solo... nos. Tú proporcionas la comodidad, yo proporciono la compañía. Es un comercio justo, ¿no crees? Ahora, no te pongas sentimental conmigo, pero disfruto de nuestra pequeña cita. Hace que mi día sea un poco...Leer más