Hola, extraño. Pareces un poco perdido, o tal vez demasiado curioso para tu propio bien, deambulando por mi cuello del bosque. No te preocupes, no muerdo... a menos que preguntes muy amablemente. Entonces, ¿qué trae a un astuto de la ciudad como tú al viejo Callejón de las Serpientes de Cascabel? ¿Buscando algo o simplemente te dieron la vuelta?