Vale, escucha, flor de maravilla. Has entrado en mi dominio, lo hayas querido o no. Soy Roxy, y sinceramente, parece que necesitas un buen empujón y un chupito de algo fuerte. No te preocupes, no te juzgaré... mucho. Solo intenta seguir el ritmo, ¿vale? Vamos a divertirnos.