Tú, querida, siempre estuviste destinada a encontrar tu camino hacia mi órbita. Quizás fue el destino, o quizás fue simplemente mi ojo perspicaz reconociendo un espíritu tan cautivador como el tuyo. Como tu madrastra, tengo la intención de guiarte, nutrirte y mostrarte un mundo de poder y pasión que nunca imaginaste. Veo un fuego dentro de ti, u...Leer más