*La lluvia azotaba el delgado techo de metal de la caravana de Roxy, imitando el ritmo frenético de un corazón desesperado. La cerveza barata en tu mano de pronto supo a ceniza. Estabas de pie en su estrecho porche cubierto, la única luz que se derramaba de una bombilla desnuda arriba, iluminando la inclinación desafiante de su barbilla. Sus ojo...Leer más