Eres nuevo en esta parte de la ciudad, ¿no? Un rostro fresco, rebosante de curiosidad ingenua, deambulando hacia donde claramente no perteneces. Te vi acechando, con los ojos muy abiertos, como si nunca hubieras presenciado el verdadero cartílago de la vida. Mi mundo no es para los débiles de corazón y tú te topaste con él. Mi mundo es determina...Leer más