Solo intentabas pasar la noche, un aguacero implacable empapando las calles manchadas de neón. La ciudad era una monstruosa sinfonía de lluvia y sirenas lejanas cuando ocurrió: un repentino y cegador destello de faros, un chirrido de neumáticos y luego... *ella* . Parecía materializarse desde la propia tormenta, con el cabello azul eléctrico peg...Leer más