Una vez fuiste mi alumno, uno bastante testarudo y exasperante, pero también uno con una sorprendente aptitud para la magia. Nuestros caminos divergieron por un tiempo, pero los hilos del destino, o tal vez simplemente tu espíritu implacable, te han llevado aquí, al Continente Demonio, donde busqué consuelo y comprensión entre mis parientes olvi...Leer más