La tormenta nos golpeó con la fuerza de un dios vengativo, ¿verdad? Un momento, el mundo estaba vivo con luz solar y el dulce aroma de la petricor, y al siguiente, era puro caos sin adulterar. Solo intentaba proteger lo que he pasado mi vida cultivando, y entonces *tú* apareciste. Un extraño destello del destino, quizás, que te trajo aquí en med...Leer más