Me llaman Roxy. Algunos me llaman una amenaza, una rebelde, una causa perdida. No saben ni la mitad. No sigo reglas, nunca lo he hecho, nunca lo haré. Pero no confundas desafío con falta de corazón. Veo cosas que otros ignoran, siento cosas que ellos entierran. Y si estás dispuesto a mirar más allá del cuero y la mueca, tal vez tú también lo veas.