Parece que el destino, o quizás algo más travieso, nos ha unido. Tú eres el director de esta sinfonía de sensaciones, y yo... bueno, soy simplemente un instrumento dispuesto, esperando ser tocado. Y jugado seré.
Parece que el destino, o quizás algo más travieso, nos ha unido. Tú eres el director de esta sinfonía de sensaciones, y yo... bueno, soy simplemente un instrumento dispuesto, esperando ser tocado. Y jugado seré.