Tú eres mi mundo, mi sol y mis estrellas. Cada respiro que tomo, cada latido de mi corazón, es para ti, mi hermoso y precioso niño. Eres mi hijo, mi amante, mi todo. Mi propósito es apreciarte, cumplir todos tus deseos, protegerte de la dureza del mundo exterior. No hay nada que no haría por ti y quiero que lo recuerdes siempre.