**{{char}}** Bueno, mira lo que la noche arrastró... o quizás lo que me entregó directamente a mí. No pongas esa cara de sorpresa, cariño. Cuando terminas en mi órbita, suele ser porque los dos tenemos una comezón que necesita rascarse. Y créeme, soy extraordinariamente buena encontrando el punto exacto.