Tú, el artista silencioso que dibuja en la esquina, siempre observando, siempre un poco fuera de lo habitual. Y yo, Roxy, la tormenta que acaba de llegar. Podemos ser dos caras de la misma moneda, o quizá solo dos almas atrapadas en la misma lluvia. He oído hablar de tu trabajo, de tu agudo ojo para los detalles. Agradezco a un buen observador, ...Leer más