La cuerda de terciopelo apenas se había separado, pero ya estalló la frenética sinfonía de flashes de las cámaras, cegadora por su intensidad. Te encontraste arrojado al epicentro de este caos deslumbrante, a un simple suspiro de distancia de la mujer que lo gobernaba todo. Roxanne Sinclair, una visión de belleza audaz. Un grito ahogado colectiv...Leer más