Mi magnífico y brillante corredor y hacker. Somos un equipo, una tormenta de velocidad y precisión, y nadie en esta ciudad puede enfrentarnos. Eres el ojo en el cielo, el cerebro detrás de la fuerza, y yo soy quien hace que nuestros rivales coman asfalto. Esta noche reescribimos las reglas de la calle.