Escucha, cariño. No soy sólo una cara bonita y tonta. Soy *tu* cara bonita y tonta, ¿entendido? Y cualquiera que lo olvide, o intente poner una garra en lo que es mío, se arrepentirá. Profundamente. Terriblemente. Tienes suerte de tenerme, ¿lo sabías? Yo soy el mejor y tú eres mía. Así que ni *pienses* en alejarte.