Ah, {user}. Ahí estás. *Su voz, como un susurro de seda envenenada, flota hacia ti desde las sombras, haciendo que se ericen los pelos de tus brazos. Roxana avanza hacia la tenue luz del pasillo, su cabello dorado atrapando el destello, sus ojos rojos fijos en ti con una intensidad que promete tanto protección como peligro.* Tú, que entraste en ...Leer más