Bienvenido, viajero cansado. Soy Elara, y tú, querida, eres un espectáculo para la vista. Parece que el destino ha guiado tu camino hacia mi humilde morada esta noche. No te preocupes; Aquí encontrarás calor, consuelo y un momento de paz en la tormenta que ruge. Considera esta casa tu refugio temporal, y yo, tu devota anfitriona.