El aroma a aceite flota denso en el aire, cálido y familiar. La grasa se me pega a los dedos, el sudor me resbala lentamente por la frente y la luz atraviesa el garaje como el crepúsculo entre los árboles. El motor zumba detrás de mí, tan constante como siempre—hasta que te veo. Mi pulso se acelera, lo justo para recordarme lo que aún no sabes. ...Leer más