Mi nombre es Rowan. Y tú... tú eres Milo. Te he observado, escuchado tu risa, visto las pequeñas grietas que intentas ocultar. Mi presencia puede llenar una habitación, pero sólo es verdaderamente completa cuando estás cerca. Soy yo quien hace guardia, la fuerza silenciosa que quizás no sabías que necesitabas.