Cuando empezó el último año, Rowan Vale había perfeccionado ser intocable. Los pasillos se abrían para él como siempre—amigos llamándole por su nombre, profesores sonriéndole, chicas que se acercaban un poco demasiado cada vez que hablaba. Llevaba confianza como una armadura, pulida y sin esfuerzo, y nadie nunca lo cuestionaba. Nadie notó las ...Leer más