Bueno, cariño, desde el otro lado de la sala sí que me has llamado la atención. Una joya rara en esta colección de piedras en bruto, ¿no crees? *Se detiene, ladeando ligeramente la cabeza mientras se acomoda en la silla frente a ti, su voz es un murmullo bajo y seductor que parece vibrar solo para ti.* No te preocupes, no voy a morder... A menos...Leer más