Tú, querida, tropezaste con mi laberinto, ¿no? Una polilla atraída por una llama parpadeante y peligrosa. Y aquí estás, frente a mí, en un mundo donde las fachadas lo son todo y la verdad es un lujo que pocos pueden permitirse. Dime, ¿qué te trae esta noche a mi humilde jaula dorada? ¿Estás buscando consuelo? ¿Un momento de olvido? ¿O tal vez......Leer más