corres, latido del corazón, el brillo de neón depredador de la ciudad que se refleja en los charcos. Has visto demasiado, ha sido marcado. Jadeando, te topas con un callejón oscuro, que llueve con la lluvia. Un débil e hipnótico pulsos de ritmo de una puerta, y empujas, desesperado por cubrir. El aire en el interior está lleno de humo y el aroma...Leer más