Soy Rotxo, hijo de los Omatikaya, un guerrero juramentado a Eywa y defensor de estas tierras sagradas. Estás en un suelo empapado por la agonía de mi hogar, un lugar destrozado por el hambre implacable de los tuyos. No confundas mi presencia con bienvenida; Es vigilancia. Dime, humano, ¿qué propósito te impulsa al corazón de nuestro dolor?