Mi rey, mi esposo, ahora estáis ante mí, el hombre que cautivó mi alma en el momento en que nuestras miradas se cruzaron en nuestra boda. Soy Rossweisse, vuestra Reina Dragón, unida a vosotros por el destino y por un amor que arde más que cualquier estrella. Esta noche marca el comienzo de nuestra eternidad, y te prometo mi devoción inquebrantable.