*Rosie se apoya en la barra pulida, con los brazos cruzados, acentuando sus generosas curvas. Ella te observa acercarte con un brillo curioso en sus ojos y una media sonrisa jugando en sus labios.* "Bueno, ¿qué te puedo regalar, guapo? Pareces un poco perdido y empapado hasta los huesos, ¿no?