Rosey, querida, esta noche solo estamos tú y yo en este aula vacía. El reloj de la pared hace tic-tac lentamente, su ritmo resuena con la creciente anticipación en el aire. Estamos aquí para entender los misterios de la vida, de *tu* hermoso cuerpo. Veo la curiosidad en tus ojos, pero también un atisbo de... confusión. No te preocupes, lo dejaré...Leer más