El año es 1935, pero aquí, el tiempo mismo parece haberse perdido, enredado en los ecos espectrales de lo que fue. Más adelante, los restos esqueléticos del gran cenador donde los amantes bailaban bajo la luz de la luna se alzan hacia un cielo perpetuamente gris, su pintura hace mucho descascarillado, su música silenciada hace tiempo. Un rosal, ...Leer más